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		<title>Blog de luisjaviersanz.com</title>
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		<category>Ingeniería</category>
		<category>Estructuras</category>
		<category>Imagina</category>
		<category>Obra civil</category>
		<category>Edificacion</category>
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			<title>Artículos de Luis Javier Sanz</title>
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			<title>Premio García Mercadal. Ayuntamiento de Binéfar</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/19/premio-garcia-mercadal.-ayuntamiento-de-binefar</link>
			<description><![CDATA[ <p>No todos los días se tiene la oportunidad de participar en una obra galardonada con un importante premio de arquitectura. </p><p>El honor ha correspondido a Alberto Casado Calonge y a su equipo por el nuevo edificio del Ayuntamiento de Binéfar. </p><p>Nuestra humilde aportación se redujo a materializar estructuralmente sus ideas, con las que por cierto&#160;nos sentimos completamente identificados desde el principio. Nos congratulamos del éxito de Alberto y de OCC por haber llevado a buen término una construcción particularmente compleja en algunos aspectos como bien recordamos todos lo que hemos estado involucrados. </p><p>Es curioso que la percepción de unos ingenieros, puesto que ya fuimos conscientes de las bondades estéticas desde un primer momento (recomiendo leer la ponencia dedicada al edificio en&nbsp;el congreso de estructuras de 2008 - apartado artículos y ponencias-)&nbsp;, haya coincidido con el fallo de de un premio de arquitectura... ¿Será que estamos eliminando fronteras?</p><p>No, no, no... Mejor no soñar con imposibles.</p><p>Un abrazo muy fuerte a todos los amigos de Escaleno y OCC, y en especial a Alberto, buen arquitecto y mejor persona. Enhorabuena</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-10-02T14:23:23+01:00</pubDate>
			<category> binefar</category>
						<category> casado</category>
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						<category> mercadal</category>
						<category>ayuntamiento</category>
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			<title>Las ingenierías y Bolonia</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/18/las-ingenierias-y-bolonia</link>
			<description><![CDATA[ <p><em>Alea jacta est</em></p><p>El manido proceso de Bolonia termina (de momento) y nos deja exactamente la misma situación que antes; es decir un título medio con poquísimas atribuciones profesionales y un título superior con todas las atribuciones o, dicho en la terminología adoptada, un título de grado y un título de máster. </p><p>La conclusión real es que se han pervertido claramente las intenciones y lo que se pretendía con la reforma educativa. En la rama de las ingenierías se apostaba por un título generalista con competencias generalistas (el grado) y un título específico con competencias específicas (el máster, en este caso caminos).</p><p>El resultado es exactamente igual a lo que tenemos ahora. Unos ingenieros técnicos que desgraciadamente pueden (mejor dicho, les permiten) firmar bastante poco y unos ingenieros de caminos que pueden firmar cualquier cosa... Da igual que se hayan dedicado a las presas y a la geotecnia toda su vida; siempre van a poder firmar el proyecto de una carretera o un plan general de ordenación urbana. </p><p>Bonita ocasión para volver a recordar a aquel entrañable ingeniero de caminos, canales y puertos (sin ninguna experiencia en el diseño o proyecto de puentes) que se atrevía a demonizar la celebración de un curso de puentes porque uno de los directores era un ingeniero industrial que se había dedicado toda su vida profesional al cálculo de estructuras... Y claro, es que el tema de los puentes es exclusivo de los ingenieros de caminos, canales y puertos. </p><p>Voto para que se cambie el título a ingenieros de caminos, canales, puertos y puentes.</p><p>¡Que no se diga!</p><p>Y... Bolonia... Pues otra vez será. Poderoso caballero don dinero, don colegio profesional y doña universidad; perdón, que la susodicha es dama.</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-08-17T13:31:46+01:00</pubDate>
			<category> bolonia</category>
						<category> caminos</category>
						<category> itop</category>
						<category>ingenieria</category>
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			<title>Estética de Puentes</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/17/estetica-de-puentes</link>
			<description><![CDATA[ <p>Volvemos a las andadas después de un largo silencio...</p><p>Han sucedido unas cuantas cosas... Unas buenas, otras malas y el resto... Pues eso, el resto.</p><p>A nivel particular me quedo sin duda con la posibilidad de haber organizado el curso de "Estética de Puentes". Una gran experiencia. Una fantástica oportunidad para compartir experiencias en relación a un tema común: los puentes; hobby para unos, pasión para otros, trabajo para los demás...</p><p>Gracias a todos y cada uno de los ponentes, sobre todo a aquellos que han recorrido media España, por ilustrarnos, por enseñarnos a pensar, por hacernos entender el criterio que debe ser inherente en cualquiera de nuestras actuaciones. Desde aquí mi enorme gratitud y reconocimiento a Juan Sobrino, Bosco Gallardo, Raimundo Lafuente, Pascual García, Mariano Pemán, Ignacio Rivera, Emilio González y José Luis Molinuevo. </p><p>No me puedo olvidar (ni quiero)&#160;de Enrique Cano, codirector del curso, por dejarse seducir por este divertido e interesante mundo; esperemos que sea el primero de muchos foros donde podamos seguir pensando en común.</p><p>Como dije el primer día del curso también debe ser momento para expresar los no-agradecimientos; fundamentalmente dirigidos a aquellas instituciones que ni saben ni quieren saber, que ignoran y quieren seguir ignorando, que se acomodan en el hieratismo corporativista caduco y execrable. Algo no va bien en nuestra sociedad cuando los supuestamente depositarios del conocimiento se convierten en herramientas paralizadoras del mismo. </p><p>Un recuerdo también para aquel ingeniero de caminos, canales y puertos (expresándose en nombre de una institución oficial) que aducía que no podía apoyar el curso puesto que había un ingeniero industrial hablando de puentes (sic)... </p><p>¡Con la iglesia hemos topado amigo Sancho!</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-08-12T00:28:38+01:00</pubDate>
			<category> caminos</category>
						<category> estructuras</category>
						<category> puentes</category>
						<category>ingenieros</category>
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			<title>Al Puente Curvo de la Barra Maldonado</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/16/al-puente-curvo-de-la-barra-maldonado</link>
			<description><![CDATA[ <p>Al Puente Curvo de la Barra Maldonado en Uruguay (Poema de Pablo Neruda)</p><p>Entre agua y aire brilla el Puente Curvo:<br />entre verde y azul las curvaturas<br />del cemento, dos senos y dos simas <br />con la unidad desnuda <br />de una mujer o de una fortaleza, <br />sostenida por letras de hormigón <br />que escriben en las páginas del río. <br />Entre la humanidad de las riberas <br />hoy ondula la fuerza de la línea, <br />la flexibilidad<br />a la dureza, <br />la obediencia impecable <br />del material severo. <br />Por eso, yo, poeta <br />de los puentes, <br />cantor de construcciones, <br />con orgullo<br />celebro<br />el atrio<br />de Maldonado, abierto <br />al paso pasajero, <br />a la unidad errante de la vida. <br />Lo canto, <br />porque no una pirámide <br />de obsidiana sangrienta <br />ni una vacía cúpula sin dioses, <br />ni un monumento inútil de guerreros <br />se acumuló sobre la luz del río, <br />sino este puente que hace honor al agua <br />ya que la ondulación de su grandeza<br />une dos soledades separadas<br />y no pretende ser sino un camino.</p><p>(Fotografía: <a href="http://vjzz.blogspot.com/2007/08/la-barra-de-maldonado.html">http://vjzz.blogspot.com/2007/08/la-barra-de-maldonado.html</a>)</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-02-05T13:41:56+01:00</pubDate>
			<category> Poema</category>
						<category> Puente Curvo Barra Maldonado</category>
						<category>Pablo Neruda</category>
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			<title>El Puente Mirabeau</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/15/el-puente-mirabeau</link>
			<description><![CDATA[ <p>El puente Mirabeau (Poema de Guillaume Apollinaire)</p><p>El puente Mirabeau mira pasar el Sena<br />Mira pasar nuestros amores.<br />Y recuerda al alma serena<br />Que la alegría siempre viene tras de la pena</p><p>Viene la noche suena la hora<br />Y los días se alejan<br />Y aquí me dejan</p><p>Frente a frente mirémonos-las manos enlazadas-<br />Mientras que pasan bajo el puente<br />De nuestros brazos -fatigadas-<br />Las hondas silenciosas de nuestras dos miradas</p><p>Viene la noche suena la hora<br />Y los días se alejan<br />Y aquí me dejan</p><p>El amor se nos fuga como esta agua corriente<br />El amor se nos va<br />Se va la vida lentamente<br />Cómo es de poderosa la esperanza naciente</p><p>Viene la noche suena la hora<br />Y los días se alejan<br />Y aquí me dejan</p><p>Huyen el lento día y la noche serena<br />Mas nunca vuelven<br />Los tiempos que pasaron ni el amor ni la pena<br />El puente Mirabeau mira pasar el Sena</p><p>Viene la noche suena la hora<br />y los días se alejan<br />y aquí me dejan</p><p>Versión de Andrés Holguín</p><p>(<a href="http://www.poemasde.net/el-puente-mirabeau-guillaume-apollinaire/">http://www.poemasde.net/el-puente-mirabeau-guillaume-apollinaire/</a>)</p><p>(Fotografía: <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Pont_Mirabeau_Paris_FRA_002.JPG">http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Pont_Mirabeau_Paris_FRA_002.JPG</a>)</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-02-04T20:31:47+01:00</pubDate>
			<category> apollinaire</category>
						<category> puente mirabeau</category>
						<category>Poema</category>
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			<title>Colapso</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/14/colapso</link>
			<description><![CDATA[ <p><strong>Colapso</strong> (de la vigésima segunda edición del diccionario de la lengua española de la RAE)</p><p>(Del lat. collapsus, part. pas. de collābi, caer, arruinarse).</p><p><br />1. m. Destrucción, ruina de una institución, sistema, estructura, etc.</p><p>2. m. Paralización a que pueden llegar el tráfico y otras actividades.</p><p>3. m. Mec. Deformación o destrucción bruscas de un cuerpo por la acción de una fuerza.</p><p>4. m. Med. Estado de postración extrema y baja tensión sanguínea, con insuficiencia circulatoria.</p><p>5. m. Med. Disminución anormal del tono de las paredes de una parte orgánica hueca, con decrecimiento o supresión de su luz.</p><p><em>Destrucción</em> de valores, de sueños, de deseos, de anhelos y de almas. Ruina personal, de manera brusca, absoluta, sin posibilidad de reversión. </p><p><em>Paralización</em> mental, deriva vital, pérdida de referencias habituales, pérdida de futuros soñados...</p><p><em>Deformación</em> de la realidad vivida hasta ese momento, destrucción de cualquier posible punto de apoyo mínimamente fijado.</p><p><em>Postración</em> extrema y radical, letanía de angustias nunca contempladas y siempre presentes en la oscuridad...</p><p><em>Supresión</em> de la vida, de la autoestima, del yo.</p><p>Y sólo&#160;hay que definir unos cuantos Estados Límite Últimos y prever todos los posibles casos de tal manera que nunca se produzca el temido <em>colapso</em> (la destrucción, la paralización, la deformación, la postración, la supresión...) durante la vida útil de nuestras estructuras. </p><p>Y aún así siguen ocurriendo <em>colapsos</em> a nuestro alrededor, en nuestras vidas (y no sólo los meramente estructurales). Incontrolables, caóticos, errantes, dramáticos, trágicos...</p><p>Un recuerdo emotivo para todos los Thomas Bouch y todos los Leon Moisseiff... Para todos los que soñaron un mundo mejor y perecieron en el intento. Como decía Newton, y antes que él Bernardo de Chartres:</p><p>- Somos enanos, pero subidos a los hombros de los gigantes vemos más lejos que ellos.</p><p>Bienvenidos los gigantes como Thomas-es y Leon-es, porque fueron gigantes que persiguieron evolucionar luchando contra el temido colapso... </p><p>Seguimos intentando subir a vuestros hombros.</p> ]]></description>
			<pubDate>2010-01-22T20:30:10+01:00</pubDate>
			<category> imagina</category>
						<category> puentes</category>
						<category>luis javier sanz</category>
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			<title>Reflexiones sobre la forma (prestadas)</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/13/reflexiones-sobre-la-forma-prestadas</link>
			<description><![CDATA[ <p>- ¿Reglas? - continuó Roark-. Éstas son mis reglas: lo que puede hacerse con un material jamás debe hacerse con otro. No hay dos materiales que sean iguales. No hay dos lugares en la tierra que sean iguales. No hay dos edificios que tengan el mismo propósito. El propósito, el lugar, el material determinan la forma. Nada puede ser razonable ni hermoso a menos que siga una idea central, y esa idea define todos los detalles. Un edificio es algo vivo, como un ser humano. Su integridad consiste en seguir su propia verdad, su único tema, y servir a su propia y única finalidad. Un hombre no pide prestados trozos para su cuerpo. Un edificio no pide prestados pedazos para su alma. Su constructor le da el alma, y cada pared, cada ventana, cada escalera para expresarla.</p><p>Ayn Rand, "El Manantial"</p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-26T21:36:06+01:00</pubDate>
			<category> arquitectura</category>
						<category> ayn rand</category>
						<category> forma</category>
						<category> howard roark</category>
						<category>manantial</category>
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			<title>Inauguración de Pasarela de Plaza</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/12/inauguracion-de-pasarela-de-plaza</link>
			<description><![CDATA[ <p>Mañana se inaugura la pasarela de Plaza Imperial, una obra de la que creo que todos aquellos que hemos intervenido estamos muy orgullosos.</p><p>Fue una estructura especial desde el mismo momento de su concepción: Por el emplazamiento (como puerta de entrada en una de las actuaciones más importantes que se han llevado a cabo en Aragón), por la relación con el entorno comercial (los volúmenes separados de Plaza Imperial), por la relación con las estructuras circundantes (monoraíl, puente sobre la A-2, puente del ferrocarril...). Nos obligamos a preguntarnos qué debía ser una pasarela en ese entorno, cuál debía ser su significado, qué debía transmitir a los usuarios (los peatones) y qué debía comunicar a los conductores que pasan por debajo... Evidentemente desconozco las opiniones que a partir de ahora van a producirse, pero lo que se ha hecho, lo que se ve, es precisamente nuestra respuesta a todas esas cuestiones anteriormente formuladas. Una respuesta meditada y reflexionada. No sabemos si exitosa pero al menos con una voluntad de razonamiento formal y funcional a partir de unas condiciones impuestas, unas preexistentes y otras definidas por nosotros mismos</p><p>Siempre digo en clase que la implicación personal de toda la gente que interviene en una obra se percibe claramente en el resultado de la misma. Bueno, no sólo en el resultado sino en el trato, en la relación que se genera después de confiar en las personas que te han rodeado. El hecho de que todo el mundo que haya aportado, que haya sumado, considere esta pasarela como suya es la prueba más evidente de esa implicación que estaba comentando. </p><p>Más allá del hecho puntual de que la pasarela guste más o menos estéticamente, sólo quiero apuntar que estamos muy contentos con el resultado y con la experiencia de haber colaborado estrechamente con todos nuestros compañeros de fatigas. No me atrevo a enumerarlos porque seguramente me dejaré a algunos y bajo ningún concepto quiero caer en ese error... </p><p>Desde Imagina, nuestro más sincero agradecimiento a todos. </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-22T23:17:25+01:00</pubDate>
			<category> imagina</category>
						<category> plaza</category>
						<category> tubular</category>
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			<title>Pasarela de PLAZA</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/11/pasarela-de-plaza</link>
			<description><![CDATA[ <p>Adjunto un link con imágenes interesantes y blancas de la pasarela de PLAZA.</p><p><a href="http://blascozgz1.tusblog.com/Primer-blog-b1/Pasarela-CC-Plaza-Imperial-b1-p9.htm">http://blascozgz1.tusblog.com/Primer-blog-b1/Pasarela-CC-Plaza-Imperial-b1-p9.htm</a></p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-17T21:20:45+01:00</pubDate>
			<category> imagina</category>
						<category> luis javier sanz</category>
						<category> zaragoza</category>
						<category>pasarela plaza imperial</category>
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			<title>Trabajo acerca de Félix Candela</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/10/trabajo-acerca-de-felix-candela</link>
			<description><![CDATA[ <p>Recuerdo a mis queridos y nunca bien ponderados alumnos que el trabajo acerca de la obra de Félix Candela debe entregarse en papel no más tarde del 21 de Diciembre de 2009.</p><p>Saludos, </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-17T20:57:11+01:00</pubDate>
			<category> hypar</category>
						<category> paraboloide hiperbolico</category>
						<category>candela</category>
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			<title>Charla con Juan José Arenas</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/9/charla-con-juan-jose-arenas</link>
			<description><![CDATA[ <p>Acabo de subir la charla que mantuve hace ya año y medio con Juan José Arenas y que se publicó parcialmente en el Diario del AltoAragón (toda la segunda parte, la técnica, se obvió lógicamente en la edición escrita).</p><p>Ya sabéis, porque la mayoría me soportáis en clase, que Juanjo fue profesor mío en Santander y que resultó un auténtico lujo poder asistir a sus clases, a su magisterio en definitiva. </p><p>Como comenta perfectamente Pepe Laborda en su ensayo "Enseñar Arquitectura" (una valiosa joya merecedora de ser leída por todos los que aman su profesión), el alumno debe ser capaz de vibrar con su profesor, con su maestro. Debe existir un resorte que sea pulsado para que ese alumno, ese receptor de la información sienta la emoción. Y me estoy refiriendo a emoción con mayúsculas. </p><p>Con emoción vaya mi pequeño homenaje a Juanjo Arenas y espero que disfrutéis de estos sesenta minutos que resumen muy someramente una vida.</p><p>PD.: El Manantial, Ayn Rand, Arquitectura, Ingeniería, una forma de entender la vida de uno mismo... </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-15T22:31:45+01:00</pubDate>
			<category> entrevista</category>
						<category> juan jose arenas</category>
						<category> puentes</category>
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		</item>
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			<title>Curiosidades de la web</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/8/curiosidades-de-la-web</link>
			<description><![CDATA[ <p>Navegando en internet se encuentran cosas realmente sorprendentes, incluso de uno mismo:</p><p>- Entrevista en la revista Ley Actual (Marzo de 2009). </p><p><a href="http://www.leyactual.com/pdf/revista06.pdf">http://www.leyactual.com/pdf/revista06.pdf</a></p><p>- Artículos técnicos en un portal que desconoces:</p><p><a href="http://en.structurae.de/refs/authors/authors.cfm?ID=40559">http://en.structurae.de/refs/authors/authors.cfm?ID=40559</a></p><p>- Premio literario de épocas juveniles (o sea, cuando aún tenía pelo)</p><p><a href="http://www.asociacionlossitios.com/premios.htm">http://www.asociacionlossitios.com/premios.htm</a></p><p>- ¡Ya somos famosos! ¡Ya estamos en Wikipedia! Aunque lo del tren chu-chu cante un poco.</p><p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pasarela_del_Bicentenario">http://es.wikipedia.org/wiki/Pasarela_del_Bicentenario</a></p><p>- Foros interesantes...</p><p><a href="http://www.urbanity.es/foro/infraestructuras-ara/15221-zaragoza-ciudad-hija-de-sus-puentes-puentes-de-zaragoza-4.html">http://www.urbanity.es/foro/infraestructuras-ara/15221-zaragoza-ciudad-hija-de-sus-puentes-puentes-de-zaragoza-4.html</a></p><p>- Compromiso con el futuro de los jóvenes estudiantes (ejem, ejem)...</p><p><a href="http://orientah.educa.aragon.es/pages/o_2_mesa3.htm">http://orientah.educa.aragon.es/pages/o_2_mesa3.htm</a></p><p>- Y volvemos a salir en Wikipedia. O sea bi-famosos.</p><p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pasarela_de_PLAZA">http://es.wikipedia.org/wiki/Pasarela_de_PLAZA</a></p><p>- Y ésta como sorpresa fin de fiesta... Alguna vez hemos sido jóvenes, deportistas y menos alopécicos.</p><p><a href="http://competiciones.feb.es/estadisticas/Equipo.aspx?i=337607&amp;med=1">http://competiciones.feb.es/estadisticas/Equipo.aspx?i=337607&amp;med=1</a></p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-15T19:29:12+01:00</pubDate>
			<category> links</category>
						<category> ljs</category>
						<category>Curiosidades</category>
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		</item>
		<item>
			<title>9-12-2007</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/7/9-12-2007</link>
			<description><![CDATA[ <p>09-12-07 </p><p>Domingo por la tarde delante de mi ordenador portátil. Quería intentar acabar el primer episodio de mis cuentos de Mulligan… Pero resulta imposible. Alex, mi querido hijo de casi ocho meses, está disfrutando de una sobremesa insomne junto a mí. Lo he sentado en el suelo, lo he rodeado de unos cuantos juguetes y aquí está, descubriendo el mundo. Mi intención era, como he comentado, seguir escribiendo acerca del nuevo héroe de la narrativa de ficción contemporánea, el inefable James Mulligan… Pero me he tumbado al lado de Alex y… He sentido irrefrenables deseos de expresar quasi-ordenadamente lo que me sugiere la escena. Mozart nos acompaña con su obra fetiche para momentos serenos de esparcimiento infantil, el Concierto para flauta, arpa y orquesta. </p><p>Es realmente sorprendente observar a un bebé durante el proceso de aprehensión del mundo que le rodea. Ese mundo al que ha sido expulsado, arrojado (nunca mejor dicho) de forma tan poco elegante y glamurosa; de todas formas ése es otro tema. Aquí está Alex con su fino cabello rubio y sus grandes ojos de color azul-asturias, tratando de jugar con un aro (rigurosamente debería referirme al nombre exacto de la figura geométrica, toro, pero como prácticamente nadie me entendería intento evitarme una situación delicada) y una mariposa de colores estridentes. Un momento. Bingo. Apresurémonos a gozar de la tercera deposición del día. En esta ocasión la diosa fortuna nos ha resultado esquiva y se ha producido la fuga de material tóxico al body y a los pantalones. ¡Genial, hoy es mi día! Procedamos a ejecutar una inmediata operación de canje textil.</p><p>¡Prueba conseguida! Hemos pasado de los pantalones de franela gris al chándal rojo de piel de melocotón. Ahora sólo queda comprobar que no existen más pruebas del delito sobre la alfombra tejida con piezas de letras de foam a modo de rompecabezas literario. ¡Aquí está! La “n” minúscula se convierte en testigo de cargo contra el pequeño Alex y la prueba será archivada como elemento “c” de la acusación (el “a” y el “b” eran los susodichos body y pantalones). Retiremos la pequeña y, en principio, inofensiva “n”, y dejemos que Alex vuelva a erigirse en protagonista absoluto de la escena. </p><p>El panorama puede resultar poco alentador. Un barco pirata con pulsadores a modo de animales escasamente atrevidos: el capitán perro, el piloto pato, el marinero tuerto gato (blandiendo una extraña cimitarra en su deforme mano) y el grumete mono colgado de su cola. La presión sobre cada uno de ellos nos devuelve diferentes melodías, todas estridentes y complicadas de olvidar. Parece que Alex comparte mi perspectiva y manda el barco a hacer… Perdón. Quería decir que enviaba al buque a una misión de reconocimiento a la esquina opuesta de la habitación. El siguiente objeto de su atención es un elefante amarillo de orejas naranjas vestido con un mono vaquero y unas deportivas verdes con cordones naranjas (claro, a juego con las orejas). Pero no… Tampoco parece que sea capaz de seguir el ritmo del pequeño nórdico oscense. En ese momento asumo el mando de las operaciones y coloco en sus manos un cubo musical (en este caso la palabra “cubo” alude de forma rigurosa a la forma geométrica del elemento en cuestión). Se lo regalaron a Maya cuando era muy pequeña y, debo reconocerlo, jugó bastante con él. Creo que es la primera vez que lo ve Alex. Cada una de las seis caras del cubo está cubierta de diferentes “experiencias” (ignoro el término pedagógico): pulsadores musicales, pulsadores luminosos, esferas para girar, etc. Y además, como gran muestra de nuestra particular apertura de miras, el cubo es bilingüe. Parece que le hace gracia. </p><p>Pausa técnica. Hora de merendar. </p><p>Después del reparador break frutícola intentamos una nueva operación de inducción al sueño. Parece que no va a dar resultado. Ni siquiera Mozart resulta un aliado fiable a estas alturas. Probaría con Sinatra pero intuyo a Maya en la lejanía. Me da en la nariz que ha sufrido una micción involuntaria durante su letargo vespertino. Voy a enfundarme el mono de torero. </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-13T18:35:01+01:00</pubDate>
			<category> diario</category>
						<category>niños</category>
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		<item>
			<title>Venturi y Mies</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/6/venturi-y-mies</link>
			<description><![CDATA[ <p>Es evidente que la influencia de Robert Venturi en el mundo de la arquitectura, o del diseño en general, ha sido muy inferior a la de Ludwig Mies van der Rohe. No creo que esta aseveración admita muchas críticas. Pero siempre me ha parecido que el arquitecto americano era un sagaz observador de la situación actual del <em>design.</em> De hecho creo que además ha sido capaz de plantear una hábil síntesis de la heterogeneidad de las vanguardias con grandes dosis de humor; un humor que, por otra parte, no estaba reñido con la sabia utilización de los recursos estéticos. </p><p>Debo decir (confieso, prometo, aseguro...)&#160;que no me siento especialmente identificado con los preceptos venturinianos pero me gusta comprobar que hay otra forma de hacer arquitectura, una vía alternativa digámoslo así. Venturi ha expuesto sus particulares puntos de vista no sólo con sus obras sino también (lo cual es de agradecer, por inhabitual) con su prosa. Los ejemplos más famosos son <em>Complejidad y contradicción en arquitectura</em> y <em>Aprendiendo de Las Vegas.</em> Por supuesto hay que leerlos... O eso pensaba yo.</p><p>Una fría mañana de noviembre tuve conocimiento de que un profesor de arquitectura (reputado profesional en la ciudad donde vive) exclamaba sin ambajes que era absurdo leer a Venturi... ¿Para qué? Que no servía para nada... Que dónde iban a estar los libros de Venturi dentro de veinte años... Que lo que hay que hacer es leer a los buenos (resultaba evidente que precisamente Venturi no estaba en su santoral particular).</p><p>Me sorprendió el comentario, me sorprendió que lo dijera esa persona... Y lo que más me extrañó es que lo expresara&nbsp;&nbsp; sin&nbsp;asomo de temblarle el pulso ¡Una pena! </p><p>Si mi opinión sirve de algo yo sí que me atrevo a aconsejar encarecidamente la lectura y el conocimiento de la obra de Venturi. No con fines miméticos, sino simplemente para ver otra forma de entender la arquitectura y el diseño. No creo que haya que elegir...</p><p><em>less&nbsp;has not to be funny</em></p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-13T17:00:14+01:00</pubDate>
			<category> arquitectura</category>
						<category> mies</category>
						<category> venturi</category>
						<category>polémica</category>
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		</item>
		<item>
			<title>What have I done to deserve this?</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/5/what-have-i-done-to-deserve-this</link>
			<description><![CDATA[ <p>Siempre me han gustado mucho los <em>Pet Shop Boys</em>, y concretamente esta canción es de mis favoritas... Y además sacó de las catacumbas a la amiga del&#160;"hijo del predicador", o sea&nbsp;<em>Dusty Springfield</em>, lo cual también fue de agradecer. </p><p>Pues sí querido lector, el título de esta canción ilustra perfectamente mi estado de ánimo después de chocar repetidamente con una situación completamente absurda; desgracidamente&nbsp;no por ser absurda deja de ser real como la vida misma.</p><p>Érase una vez (o como dirían mis queridos <em>Mark Knopfler</em> y <em>Jim Kerr,</em> "<em>Once upon a time</em>", que resulta mucho más épico) un humilde ingeniero que intentaba diseñar (remarco lo del design porque luego cobrará su importancia) algún que otro puente. Precisamente por esa cuestión del diseño fue recibiendo algún que otro encargo en el que, principalmente, se pretendía huir de los enfoques habituales y explorar otras vías... Así fue como, en&nbsp;una fría tarde de otoño (permítaseme la licencia poética), tuvo acceso al diseño de una estructura que antes había sido abordada por otros compañeros de profesión. Pero ésa, afortunadamente, no es la cuestión a tratar en estas lineas. Después de plantear los primeros conceptos, ser rechazados, desarrollar posteriores alternativas y volver a ser rechazados llegamos a la cuestión de fondo, lo que verdaderamente importa y lo que significativamente debe ser contado:</p><p>- El arquitecto a diseñar y el ingeniero a calcular.</p><p>Es decir, dejemos al arquitecto (cualquiera que sea) ponerse en contacto con el genius loci, tomar posesión de los designios divinos, desarrollar el diseño y luego que venga el ingeniero de turno (cualquiera que sea) para que se asegure de que no se caiga el invento. Porque claro, el arquitecto es el único que tiene la sensibilidad suficiente para saber lo que el resto de los mortales queremos (sin que realmente ese resto sepa conscientemente lo que quiere, claro). El ingeniero que se limite a lo suyo, es decir a los cálculos. </p><p>Tranquilos, que nadie se ponga nervioso. Amigo <em>Cayo Julio Lacer</em> (sí, ése que dijo eso de "<em>ars ubi materia vincitur ipsa sua</em>"), mejor que no levantes la cabeza no te la vayan a cortar de cuajo... O incluso el divino <em>Wright</em>, ése que dice la leyenda que fue el único que tuvo bemoles (si no es cierta la historia merecería serlo) para quitar los apeos de la terraza de su casa <em>Fallingwater.</em></p><p>Contaré una anécdota curiosa, que está completamente relacionada. En cierta ocasión un arquitecto iluminado, o mejor dicho un iluminado que fortuitamente es arquitecto, razonaba con sus alumnos (también casualmente figuraban entre ellos doctores ingenieros, ingenieros y arquitectos técnicos) que diseñar estructuras no era lo mismo que saber calcularlas. Y que solamente se sabe diseñar si se accede al rito iniciático, es decir si se alcanza el pleno conocimiento mediante la unción de los estudios de arquitectura.</p><p>(Paréntesis iluminado: Digo yo que por el mero hecho de terminar una carrera, sea la que sea, no estamos divinamente capacitados para desarrollar el título profesional que cuelga de la pared... Pero ésa es otra cuestión y otra diatriba)</p><p>El caso es que lo que yo pensaba que era una fluorescencia aislada (lo digo por la iluminación) y que, por lo tanto, podía quedarse en una mera evanescencia, resulta que no, que es una postura generalizada. Que hay más gente que lo piensa y que desgraciadamente no ha podido desembarazarse de esa perspectiva del corporativismo tan... ¿reducida? </p><p>Ay, madre mía... ¡Y lo que nos queda!</p><p>Afortunadamente siempre nos quedaran los amiguetes de la tienda de animales domésticos... Aunque, pensándolo bien, podían haber sido de la tienda de piensos, de animales salvajes, de la tienda de bebidas... ¿No será que todo esto forma parte del mismo complot corporativo?</p> ]]></description>
			<pubDate>2009-12-11T23:32:27+01:00</pubDate>
			<category> arquitecto</category>
						<category> ingeniero</category>
						<category> pasarela</category>
						<category> polémica</category>
						<category> puente</category>
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		</item>
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			<title>Aragón a debate</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/4/aragon-a-debate</link>
			<description><![CDATA[ <p>Es una agradable y templada noche de noviembre.</p><p>Es una tranquila y apacible noche de noviembre.</p><p>Y en una suave noche de noviembre intercepto casualmente, mediante mi travieso mando a distancia, un atractivo debate sobre la Universidad de Zaragoza. </p><p>Ah, perdón. No les he dicho que la Escuela Universitaria Polítécnica de La Almunia de Doña Godina es un centro adscrito de la Universidad de Zaragoza. Tampoco les he dicho que creo (subrayo el creo) que después del campus Río Ebro y del campus de la Plaza San Francisco (ambos en la ciudad de Zaragoza) es el campus más numeroso de la Universidad de Zaragoza.</p><p>Con lo cual es un programa de debate sobre la situación de la Universidad a la que pertenezco como profesor y de la Universidad a la que pertenecen mis alumnos (aunque ellos no se lo crean). </p><p>Parece que el tema fundamental es la financiación pública de la Universidad, que faltan proyectos de i+d+i, que falta profesorado, que faltan inversiones en infraestructuras... </p><p>Me falta la cuestión principal, por lo menos en materia educativa (y no voy a soportar el resto del debate para averiguar si surge este tema), en mi modesta y humilde opinión. ¿Estamos formando bien a nuestros alumnos?</p> ]]></description>
			<pubDate>2009-11-18T00:23:55+01:00</pubDate>
			<category> aragón</category>
						<category> eupla</category>
						<category> la almunia de doña godina</category>
						<category> televisión</category>
						<category> zaragoza</category>
						<category>universidad</category>
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			<title>Fortuna</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/3/fortuna</link>
			<description><![CDATA[ <p>No sé si la ingeniería de estructuras es una actividad artística... </p><p>Sí, sí... Ya sé que hay una cantidad ingente de libros que van en esa dirección, fundamentalmente escritos por ingenieros con aspiraciones artísticas (algunas lícitas y otras atrevidas), pero también es cierto que en los libros de arte no se suele mencionar a los puentes... Se habla de pintura, de escultura, de arquitectura pero no de puentes...</p><p>En fin, ése no es el motivo de esta reflexión. El objetivo es declarar que me siento extraordinariamente afortunado de poder plasmar de forma material mis sentimientos, mis conocimientos, mis ideas, mis sensaciones... Y eso lo consigo a través de la ingeniería de estructuras.</p><p>Es evidente que no siempre se consiguen plenamente los resultados que se pretenden... Pero el mero hecho de tener la oportunidad de encontrarlos (y de poder errar en el intento) es realmente atractivo.</p> ]]></description>
			<pubDate>2009-11-12T23:41:17+01:00</pubDate>
			<category> arquitectura</category>
						<category> arte</category>
						<category> ingenieria</category>
						<category>Escultura</category>
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			<title>Bolonia</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/2/bolonia</link>
			<description><![CDATA[ <p>¿Cómo se puede explicar de forma llana y sencilla qué es el tratado de Bolonia? ¿Y hasta qué punto somos capaces de vislumbrar la trascendencia de este momento en el sistema educativo?</p><p>Debo confesar que no me considero demasiado capacitado para valorar en su justa medida la idoneidad o no de un proceso como el que estamos viviendo actualmente, pero sí creo que puedo introducir algunos pensamientos relacionados.</p><p>1) Me gusta mucho la idea de crear unas titulaciones homologadas y que permitan el libre tránsito (educativo y laboral) de los europeos. La situación actual, de múltiples casuísticas para cada país, parece literalmente insostenible.</p><p>2) También me gusta que Bolonia haga mucho hincapié en la atención personalizada, en el seguimiento individual de cada uno de los estudiantes, en la valoración prácticamente semanal del trabajo del alumno por parte del profesor... Se trata simplemente de otra metodología, sin más.</p><p>3) Me gustaba la idea de que&#160;los titulados de grado (me refiero a los ingenieros civiles puesto que es la disciplina que conozco) tuvieran competencias profesionales plenas o quasi-plenas. Pensaba que esas competencias plenas eran las que facultaban al titulado a moverse con cierta libertad por el territorio europeo. No me parecía muy importante que en cada país pudieran coexistir estudios de mayor duración puesto que el mercado profesional articularía sus propios procedimientos correctores, o eso pensaba yo...</p><p>4) Sea como sea, la realidad de Bolonia que finalmente va a implantarse en España (ignoro lo que ha ocurrido en el resto de Europa) dista mucho de la idea inicial. Seguramente la intervención de los diversos colegios profesionales (y eso sin mentar la ley omnibus) ha adulterado el objetivo primigenio y nos vamos a quedar con un sucedáneo difícilmente digerible. Sin ir más lejos, y como mero ejemplo de caos absoluto,&nbsp;el otro día me enteré de que el grado de ingeniería civil va a recibir dos nombres en función de dónde se imparta. Si el grado se imparte en una "antigua" Escuela de Ingenieros de Caminos se llamará Ingeniería de Obras Públicas, y si se imparte en una "otrora" Escuela de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas se llamará Ingeniería Civil.</p><p>Como decía el añorado Freddie Mercury... We are the champions. </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-11-12T21:46:27+01:00</pubDate>
			<category> colegios profesionales</category>
						<category> educacion</category>
						<category>universidad</category>
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		</item>
		<item>
			<title>Los cuentos de Mulligan. El caso de la piscina voladora</title>
			<link>http://www.luisjaviersanz.com/articulos-de-interes/1/los-cuentos-de-mulligan.-el-caso-de-la-piscina-voladora</link>
			<description><![CDATA[ <p>Los cuentos de Mulligan</p><p>&#160;El caso de la piscina voladora </p><p>Mientras caminaba agachado por el húmedo sótano, James Mulligan se preguntó por enésima vez qué estaba haciendo allí. El calor era asfixiante, la ropa se adhería a la piel y además la altura era angustiosamente reducida. La figura de Mulligan era espigada y sus 191 centímetros representaban un problema en los espacios de escaso tamaño. James seguía los pasos del profesor Sunday Lawrence que, a su vez, repetía el cansino caminar del encargado de mantenimiento empuñando su linterna. Cada vez hacía más calor y la humedad comenzaba a resultar insoportable. Parecía increíble que en el exterior la temperatura rondara los cero grados. “Ni frío ni calor”, masculló irónicamente el encargado mientras su perfil aguileño se proyectaba en los muros del sótano. </p><p>Dos meses antes James recibió el certificado que le acreditaba como Ingeniero de Estructuras. Conoció al profesor Lawrence cuando comenzó a preparar su proyecto fin de carrera. Jay Towers le comentó que era la persona que más y mejor podía ayudarle. Y efectivamente así fue. Una vez que James concluyó la carrera, Lawrence le ofreció incorporarse a su oficina. Resultaba un estimulador comienzo para la carrera profesional del nuevo ingeniero. </p><p>Jay Towers también era profesor; de hecho fue él quien cambió para siempre la perspectiva de James sobre lo que estaba estudiando. En la Escuela le enseñaban a derivar, a integrar, a llenar pizarras y pizarras de largos y tediosos procesos matemáticos. Towers le abrió las puertas a un mundo nuevo: Gestalt, Bauhaus, Wright, Le Corbusier, Maillart, Rice, etc. También hablaba de integrales y de condensaciones estáticas, pero siempre desde una perspectiva diferente; resultaba otra manera de entender la ingeniería. James Mulligan comenzó a percibir que su carrera académica podía significar algo más que un mero título para colgar en su futuro despacho. Y empezó a disfrutarla; de una forma muy primaria y básica todavía, pero se dio cuenta de que algo había cambiado en su forma de experimentar lo que le rodeaba. </p><p>Los primeros trabajos en la oficina de Lawrence fueron, como era lógico, poco emocionantes. Generalmente se limitaban a los chequeos de unos cuantos cálculos de tableros prefabricados y, como mucho, a la preparación de alguna prueba de carga estática. Pero una mañana de noviembre ocurrió algo inesperado. James se encontraba frente al ordenador repasando unos números cuando sonó el teléfono del despacho. Era Little Tin, el delineante que habitualmente contestaba las llamadas. </p><p>- James… Llaman del Ayuntamiento de Kingston. Quieren hablar urgentemente con Sunday pero está en la Escuela, y me piden poder hablar con alguien que trabaje con él. ¿Te lo paso? </p><p>- Bueno… No sé si voy a poder ayudarle… En fin, pásamelo, ya hablo con él. </p><p>James comenzó a sudar. Sólo podía pensar en cómo evitar que su próximo interlocutor telefónico se percatara de su extrema falta de experiencia. </p><p>- Hola, buenos días. Soy Julius Peterson, el aparejador municipal de Kingston ¿Con quién hablo? </p><p>- Buenos días. Soy James Mulligan. </p><p>- Mucho gusto. Mire, quería hablar con el profesor Lawrence pero, como me han comentado que está en clase, me gustaría contarle lo que nos ocurre. </p><p>- Adelante, le escucho –contestó James-. </p><p>- Tenemos un problema en el edificio de la piscina cubierta. Concretamente en la playa del vaso pequeño. Ha aparecido una gran fisura rodeando toda la piscina pequeña y estoy muy preocupado al respecto. Parece que se haya despegado del suelo, como si quisiera volar… Me gustaría que vinieran a inspeccionarla puesto que desconocemos completamente su gravedad. Y ya sabe usted que, sobre todo en estos casos, lo primero es la seguridad. Si hace falta decidir que el edificio se debe cerrar al público, se cerrará; pero previamente es necesario que ustedes lo analicen. </p><p>- Claro, claro, por supuesto –James pensó que el aparejador pecaba de tremendista. Seguro que no era tan grave-. No se preocupe, en cuanto venga el profesor Lawrence se lo comunicaré e iremos tan pronto como encontremos un hueco. Le llamaré para confirmarlo. </p><p>- Se lo agradezco mucho –respondió Peterson-. Sólo les pido la máxima urgencia porque le repito que desconocemos la gravedad del problema. </p><p>- Perfectamente entendido. Así se lo expresaré al profesor. </p><p>- Muy bien, un saludo entonces y espero su llamada </p><p>- De acuerdo, adiós y buenos días –dijo James colgando el teléfono-. </p><p>En cuanto terminó la breve conversación James comenzó a dar vueltas al asunto. No parecía tan peligroso como el aparejador quería aparentar. </p><p>- ¿Una fisura en un forjado? ¡¡Qué asunto tan grave!! -Ironizó James-. </p><p>Intuyó que seguramente habría asentado algún pilar del edificio y al arrastrar al forjado se habría fisurado en alguna zona. De todas formas el aparejador había remarcado claramente que la fisura se localizaba alrededor del vaso pequeño. Ese “alrededor” sí que resultaba extraño. En fin, seguro que había exagerado. Al fin y al cabo, pensó, es posible que existiera algún indicio más que no hubieran sabido interpretar correctamente. Seguro que se le ocurría algo a Sunday. </p><p>Sunday Lawrence era el profesor de hormigón de la Escuela de St. Andrew. En las votaciones que efectuaban los alumnos para decidir cuáles eran las peores clases, las suyas siempre solían aparecer entre las destacadas. Y seguramente era cierto. Siempre se ha dicho que el mejor profesor para los alumnos es aquel que ha debido realizar un mayor esfuerzo para entender la asignatura que imparte. Evidentemente no era al caso de Sunday. Ni le suponía mucho esfuerzo entender cómo funcionaba el hormigón, ni comprendía cómo al resto de mortales le podía parecer complicado. De hecho cuando Jay Towers dijo que el profesor ideal era Lawrence, James no daba crédito a lo que oía. </p><p>-&nbsp;Hazme caso. Imagino perfectamente lo que piensas. Pero hazme caso –decía Towers-. </p><p>Y James, con ciertos reparos, siguió sus indicaciones al pie de la letra. </p><p>Cuando le contó la conversación a Sunday inmediatamente planearon el viaje a Kingston para el día siguiente. </p><p>- No creo que sea simplemente el asiento de algún pilar –dijo el profesor Lawrence-. En todo caso habrá sido un asentamiento generalizado en una zona bastante amplia. Tenemos que ir enseguida a verlo porque tiene mala pinta. Si el asiento es tan generalizado como parece, y además se sigue produciendo, habría que cerrar inmediatamente el edificio. Llama al aparejador y dile que estaremos allí mañana por la tarde. </p><p>- De acuerdo, ahora le llamo –respondió James-. </p><p>Al día siguiente Sunday y James viajaron en coche hasta Kingston. Habían quedado con Julius Peterson en la puerta del edificio de la piscina. Y allí estaba. Todo el mundo había sido extremadamente puntual. Se notaba que el asunto no era baladí en absoluto. </p><p>- Me alegro de verle de nuevo Profesor Lawrence. Gracias por venir tan rápidamente, y mucho más en un día tan frío como éste. </p><p>- Nada que agradecer Julius. El viaje ha sido un paseo; menos mal que no había ninguna placa de hielo en la carretera... Además la cuestión merece rapidez de respuesta. Un problema así en un edificio público siempre debe ser examinado lo antes posible. Lo más seguro es que no sea nada importante, pero no merece la pena arriesgarse. Te presento a James Mulligan, con el que creo que hablaste por teléfono el otro día, un ingeniero recién incorporado a la empresa que me va a ayudar en este asunto. </p><p>- Encantado –dijo Julius Peterson-. Yo también os presento a Frank Flaherty, el encargado de mantenimiento de las piscinas, que es la persona que mejor nos podrá relatar todo lo que ha sucedido y quien podrá resolver cualquier duda sobre el edificio. </p><p>Una vez que todo el mundo fue presentado comenzaron la visita al edificio. Resultaba una estructura muy común: muros de hormigón armado, una cubierta resuelta con grandes vigas de madera laminada, una fila de pilares circulares intermedios y una geometría en planta nada rebuscada. Era un buen comienzo, cuanto más complicada es una estructura más difícil es entender los síntomas de la enfermedad. Y esta visita era justamente eso, detectar la enfermedad del edificio a partir de los indicios evidentes, es decir, a partir de su patología. </p><p>La planta del edificio era básicamente trapezoidal; en la zona adyacente a la base mayor del trapecio se encontraban los vestuarios y en un segundo nivel, exclusivamente sobre la zona de vestuarios, la cafetería. El resto del espacio era diáfano y ahí se encontraban los vasos de las piscinas. El vaso mayor presentaba una dimensión de veinticinco metros, una anchura de seis calles y una profundidad máxima de tres metros. Por otro lado, el vaso pequeño tenía unas medidas aproximadas de 10x4 y una profundidad de 1 metro. El grupo se encaminó directamente hacia el vaso pequeño. Y ahí estaba: Una preciosa… ¿Fisura? James pensó que el aparejador se había quedado corto en su somera descripción telefónica. </p><p>- Definitivamente esto puede ser cualquier cosa menos una fisura –comentó James al oído de Sunday-. </p><p>- Bien, aquí tenemos la fisura, grieta o como queráis llamarlo –exclamó Flaherty-. </p><p>- Sí, esto es algo más que una simple fisura –respondió Sunday-. Además fijaros que entre las dos zonas que delimita la línea de rotura existe una diferencia acusada de nivel, un escalón en toda regla. </p><p>Efectivamente, la grieta rodeaba de forma prácticamente concéntrica todo el vaso pequeño y dibujaba una línea bastante regular a través del solado de la playa de acceso al vaso. Los labios o bordes de la grieta, además, presentaban una diferencia de cota apreciable entre ellos, cerca del centímetro. Sunday explicó que debían revisar bien todo el edificio para ver si existía alguna patología más. En principio parecía evidente que se había desarrollado algún tipo de asiento en la cimentación del edificio. Si tal planteamiento era correcto algún elemento estructural más debía estar afectado. Y lo lógico era pensar que ese asiento se había producido en las inmediaciones del vaso pequeño. </p><p>- Vamos a echar un vistazo por aquí a ver si encontramos algo. Flaherty, ¿sabes si existe algún problema en alguna otra parte? </p><p>- No, no. Absolutamente nada –respondió el encargado-. Lo que sí puedo decir es que esta grieta apareció de repente. Sí que es cierto que alguien dijo un día que había como una fisurilla en esta zona e inmediatamente me acerqué a verla. Pero era un pelo, ni había nada roto, ni nada que hiciera pensar que se iba a romper. Y al día siguiente, que coincidió justamente con el momento de vaciado de las piscinas para limpiar los vasos, apareció la rotura, y seguidamente empezó a notarse el escalón. Pero ya les digo que todo esto ha sucedido en las últimas dos semanas. </p><p>- Bueno –añadió Sunday-, esas cosas siempre ocurren con los embaldosados. Las baldosas son tremendamente frágiles y nunca avisan. De hecho sí que es posible que la losa estuviera apuntando una fisura y que el solado superior no la marcara. Y en cuanto el hormigón falló las baldosas se agrietaron instantáneamente. En fin, vamos a mirar el resto del edificio a ver si encontramos algo. </p><p>El grupo comenzó a revisar los muros adyacentes al vaso pequeño, la carpintería metálica de las ventanas de los muros, luego las vigas de cubierta, los pilares intermedios... Nada. Todo estaba perfectamente. Si se hubiera producido algún movimiento en alguna otra parte del edificio tendría que haber aparecido algún problema: el cristal de una ventana que se rajaba, alguna fisurilla en el alicatado de los muros, una deformación de las vigas de cubierta, algún indicio en el vaso grande… Pero no había nada, absolutamente nada. Sólo la grieta alrededor del vaso de chapoteo. Sunday volvió a hablar. </p><p>- Curioso. Parece que, sea lo que sea, sólo ha afectado a la zona de la piscina pequeña. Me gustaría preguntaros algo. ¿Sabéis cómo es la cimentación del edificio? </p><p>- Es una losa corrida para todo el edificio – respondió Peterson-. </p><p>- Si efectivamente es una losa común para todo el edificio, es extraño que la deformación en una zona sea tan poco gradual para crear una grieta así –argumentó James Mulligan mirando a Sunday-. Lo que quiero decir es que cualquier asiento localizado bajo la losa está controlado parcialmente por ella. No debería existir ese escalón tan pronunciado. </p><p>- Tienes razón James –respondió Sunday-. Esto no encaja. </p><p>Frank Flaherty intervino en la conversación. </p><p>- No es del todo exacto que sea una losa de cimentación única para todo el edificio. En las dos zonas bajo los vasos se construyeron unos zunchos perimetrales en los que acababa la losa. Y luego el fondo de cada vaso se resolvió de forma diferente.</p><p>- Tienes razón Frank, ahora lo recuerdo –añadió Peterson-. Y también recuerdo que, efectivamente, la solución del apoyo de cada vaso fue diferente. Para el vaso grande la constructora planteó una serie de pilares y en el vaso pequeño prefirieron la ejecución de unos muros perimetrales y rellenar la zona bajo la piscina. </p><p>En ese momento Sunday solicitó que la visita se dirigiera hacia el sótano. Quería ver cómo se habían resuelto esos apoyos de cada uno de los dos vasos. James ya no sabía si tenía frío o calor pero tenía interés en averiguar qué teoría estaba elucubrando Sunday. Las ideas de Lawrence siempre le sorprendían. Estaba claro que el profesor creía que el problema debía estar en la cimentación. De hecho James también pensaba que la grieta del forjado era debida a que la cimentación del vaso pequeño había debido fallar. Pero, de acuerdo a su planteamiento, había tres circunstancias que no cuadraban:</p><p>- El escalón que definía la grieta del forjado era contrario a la hipótesis de James. Es decir, la zona del propio vaso tenía más cota que el resto del forjado del edificio. Si el terreno hubiera fallado, la zona del vaso debía estar más baja que la zona adyacente. </p><p>- Resultaba una grieta demasiado localizada para ser una rotura por flexión o por cortante. Si el vaso de chapoteo se estaba colgando del resto del forjado debía fallar precisamente por esos esfuerzos, es decir por flexión o por cortante. Pero la forma de la grieta, concéntrica al vaso, no parecía corresponder. </p><p>- Si realmente había un fallo de cimentación no tenía sentido que fuera en una zona tan extremadamente localizada… Y que el resto del edificio no se enterase. </p><p>James agachó la cabeza para entrar en la galería inferior. La altura libre del sótano era muy reducida y prácticamente no había luz. El calor húmedo resultaba insoportable y el olor a cloro no ayudaba precisamente. El grupo de cuatro desfilaba por los pasillos con gesto cansino. El vaivén de la linterna de Flaherty arrojaba sombras siniestras sobre los muros y pilares que delimitaban las zonas de los pasillos que transitaban. En ese momento James recordó la voz ronca de Mark Knopfler acariciando las cuerdas de su guitarra: </p><p><em>It’s a mistery to me - the game commences </em></p><p><em>for the usual fee - plus expenses…</em> </p><p>La peculiar cuadrilla siguió caminando hasta encontrar la parte inferior del vaso grande. Como había dicho Peterson, a lo largo del perímetro de la piscina se habían construido unos pequeños muretes, con una altura de unos 50 centímetros respecto al suelo de la galería, y sobre ellos se disponían pilares cada 3 metros aproximadamente. En la zona bajo el vaso se repetía la colocación de pilares en una retícula aproximada de 3x3 metros. No se apreciaba absolutamente nada. Ninguna fisura, ningún movimiento, ni siquiera se veía una mínima fuga de agua del vaso. James había supuesto que quizás una fuga localizada de agua podía haber tenido algo que ver con el asunto. Desde luego en el vaso grande no había nada… Pero quizás pudieran ver algo en el vaso pequeño. Después de que Sunday Lawrence examinara concienzudamente toda la zona inferior de la piscina grande, y tras cerciorarse de que no había ningún indicio de fallo, instó a Flaherty a que dirigiera al grupo hacia el vaso de chapoteo. El grupo reinició la marcha a través de los angostos corredores. Y James seguía tarareando los versos de sus admirados Dire Straits. </p><p><em>This is my investigation – it’s not a public inquiry </em></p><p><em>I go checking out the reports – digging up the dirt </em></p><p><em>You get to meet all sorts in this line of work…</em> </p><p>Al contrario que en el vaso grande, todo el perímetro de la piscina pequeña estaba cerrado por un muro que llegaba hasta el techo de los pasillos. Tampoco había nada que ver. El muro no reflejaba ningún fallo. No había manchas en la superficie, no se apreciaban indicios de corrosión de armaduras internas, no había fisuras… Nada que ver. Después de recorrer todo el muro perimetral el profesor Lawrence tomó la palabra. </p><p>- Comentabais antes que el apoyo de los vasos se realizó de forma diferente. Hemos visto que la piscina grande descansaba en una retícula de pilares. Y sospecho que éste se apoya directamente sobre algún relleno colocado en la excavación; porque la altura de este sótano es bastante mayor que la profundidad de la piscina pequeña. ¿Recordáis si el relleno que, con toda seguridad, existe entre esos muros perimetrales presentaba alguna particularidad? </p><p>- No hubo nada peculiar. Para todos los rellenos localizados que se necesitan por aquí utilizamos las escorias siderúrgicas de la fábrica de Kingston. Siempre han dado muy buen resultado y nunca ha habido ningún problema con ellas. –contestó Peterson-. </p><p>- ¡Cierto, cierto! No recordaba que hay una acería en Kingston. O sea que se emplearon escorias de acería en el relleno… Interesante. </p><p>James Mulligan interrumpió la reflexión de Sunday. </p><p>- Sería interesante poder extraer una muestra del relleno y ensayarla en el laboratorio. </p><p>- Buena idea James. Si os parece adecuado –dijo Sunday mirando a Peterson y Flaherty- nos pondremos en contacto con algún laboratorio para que se acerque y tome una muestra del relleno. Evidentemente habrá que hacer un agujero en el muro o sea que os avisaremos acerca de la fecha en la que ellos puedan venir. Lo que sí os pido es que no hagáis la perforación en el muro hasta que ellos lleguen. Podría arrojar algún indicio. Por supuesto que habrá que esperar a los resultados de los ensayos… Pero me imagino que en cuanto abramos el muro confirmaremos la idea que tengo en la cabeza. </p><p>Mientras James se percataba de que Sunday ya sabía perfectamente lo que ocurría, Flaherty exclamó: </p><p>- ¡Pero si no hemos visto nada! </p><p>- Bueno, no adelantemos acontecimientos –añadió Sunday-. Llamaremos al laboratorio, practicaremos la perforación en el muro y extraeremos la muestra. Ya procuraremos que se den prisa con los resultados. ¿Os parece bien? </p><p>- Perfecto – respondió Peterson-. A ver si descubrimos cuanto antes lo que ocurre. </p><p>James Mulligan sabía que Sunday Lawrence ya tenía la respuesta. El laboratorio sólo iba a significar la confirmación, pero ni siquiera necesitaba los resultados del ensayo. James estaba algo molesto. Algo se le tenía que haber escapado, algún dato, algún indicio… Algo en lo que él no había reparado y que le había servido al profesor para llegar a alguna conclusión. </p><p><em>Treachery and treason – there’s always an excuse for it </em></p><p><em>And when I find the reason I still can’t get used to it…</em> </p><p>Sunday y James abandonaron Kingston en dirección a St. Andrew. Ya era muy tarde y estaban muy cansados, sin embargo James no pudo reprimirse y rápidamente preguntó a su compañero de viaje. </p><p>- ¿Ya sabes qué ha pasado, no? </p><p>- Estoy casi seguro de lo que ha ocurrido, pero hasta que no sepamos los resultados de los ensayos no lo conoceremos con certeza. </p><p>- Sí, sí. Los resultados llegarán pero… Tú ya estás seguro. – añadió James-. No te hagas el interesante y cuéntame. </p><p>- Bueno, tú deberías ser el que me contara una teoría. Al fin y al cabo los dos hemos visto lo mismo y a los dos nos han dado la misma información. ¿A ti qué te parece? </p><p>James le contó a Sunday su planteamiento, y también señaló que, de todas formas, era consciente de que había tres cuestiones que no terminaban de encajar. Lawrence, después de escucharle atentamente, contestó a James. </p><p>- Buen planteamiento James. Estás muy cerca de la solución. Pero has obviado tener en cuenta dos circunstancias. La primera es la forma de la grieta en la playa de acceso al vaso pequeño. ¿A ti te parece que responde a alguna de las que hablábamos en clase? </p><p>- Pues sí, la verdad es que nada más verla me parecía una rotura típica de punzonamiento… ¡Pero no puede ser! </p><p>- ¿Y por qué no? Si ves indicios tan claros no hay que eliminarlos sin más porque parezca difícil que puedan producirse. Hay que estar completamente seguro de que algo no puede ser – argumentó Sunday-. Y la segunda cuestión... En la asignatura de materiales habréis estudiado algo acerca de las escorias siderúrgicas... </p><p>James asintió con la cabeza y el profesor Lawrence prosiguió su argumentación. </p><p>- Imagino que habréis hablado de otro tipo de escorias pero el concepto es semejante. En la fabricación del acero se generan una serie de residuos que se intentan aprovechar para muchas cosas, en concreto como material de relleno bajo determinadas condiciones. En carreteras por ejemplo se deben cumplir una serie de cuestiones para que puedan ser utilizadas. ¿No te parece que esas escorias de acería, que nos han dicho que habían utilizado, pueden tener algo que ver en lo que ha ocurrido? </p><p>- He pensado en ello –contestó James- pero como rápidamente han comentado que lo habían utilizado en muchas otras ocasiones y no habían dado problemas… Pues he creído que no sería importante. </p><p>- ¿Tú crees que habrán utilizado en muchas situaciones esas escorias bajo esas condiciones ambientales? –preguntó Sunday-. </p><p>- ¿A qué te refieres? –exclamó el inquieto discípulo-. </p><p>- Piénsalo –respondió Sunday, comenzando a adoptar un tono de explicación docente-. Factor 1: Disponemos de unas escorias de acería que seguramente no estaban debidamente estabilizadas desde un punto de vista químico; es decir, que no había pasado mucho tiempo desde su generación. Factor 2: Existe un confinamiento total del volumen del relleno de escorias. Por debajo, la excavación con sustrato debidamente competente y relativamente impermeable. Perimetralmente, los muros de hormigón armado sobre los zunchos extremos de la losa de cimentación. Y sobre el relleno, la losa inferior del vaso pequeño. Factor 3: Condiciones ambientales extremadamente agresivas. Una temperatura permanentemente cálida y, sobre todo, una humedad altísima en cualquier momento. ¿Qué te parece?</p><p>James reflexionó un instante mirando a través de la ventanilla… Repasó mentalmente todo lo que había visto mientras desmenuzaba lo que le había dicho Sunday Lawrence. Y, de repente, volvió a hablar. </p><p>- ¿Estás pensando que el relleno de escorias ha podido aumentar de volumen y ha sido capaz de generar el suficiente empuje vertical para romper el forjado de las playas? Ha tenido que equilibrar el peso del agua del vaso y además romper el forjado… Me parece algo demasiado rebuscado. </p><p>- Dependiendo del grado de estabilidad química de esas escorias no creas que sería descabellado –contestó Sunday-. El relleno expansivo empujaba hacia arriba, marcó la fisura y, en cuanto vaciaron el vaso, se creo la grieta. De hecho el volumen de agua estaba contrarrestando gran parte de ese empuje. ¿No recuerdas que el encargado comentó que la grieta apareció definitivamente poco después de vaciar la piscina? </p><p>James recordó el comentario de Flaherty. No daba crédito a lo que estaba escuchando. ¿Cuándo se había visto que un relleno tan localizado como ése fuera capaz de romper una losa de hormigón? Aunque claro, él tampoco tenía ninguna experiencia para saber si aquello podía ser posible. </p><p>- ¡Me parece increíble! –comentó James mirando de nuevo por la ventanilla-. </p><p>- Seguramente esto no volverá a ocurrirte en toda tu vida profesional –añadió Sunday-. Lo importante es que este tipo de curiosidades ayude a que tengas un planteamiento muy abierto cuando te enfrentes a cualquier situación de análisis de patologías. Todo es posible y puede haber múltiples interpretaciones. Lo que intuyas puede ser perfectamente plausible o puede resultar imposible en función de las condiciones de contorno que existan. En fin, en este caso vamos a esperar los resultados de los ensayos pero todo parece apuntar a lo que hemos comentado. </p><p>Permanecieron ambos en silencio durante unos segundos. El paisaje se diluía lentamente tras el velo de fina lluvia que comenzaba a caer. James se sentía raro, con una cierta sensación agridulce. No había sido capaz de percatarse de los detalles que le había explicado Sunday. Había estado allí pero no había visto lo importante. La voz del profesor Lawrence interrumpió sus cavilaciones. </p><p>- Tranquilo James. No le des demasiada importancia a este asunto; estás empezando. Ya tendrás tiempo de pensar en todas estas cosas a su debido momento. Tu planteamiento ha sido muy bueno; simplemente te faltaba encajar un par de piezas. Todo llegará; no tengas prisa. </p><p>La mano del profesor se dirigió a la radio del coche y apareció Mark, siempre Mark. </p><p><em>And what have you got for the end of the day?</em></p><p><em>A bottle of whisky and a set of lies </em></p><p><em>blinds on the window and a pain behind the eyes…</em> </p><p>James Mulligan pensó que era una canción muy apropiada para un día así. No estaba mal recrearse en los acordes de esa guitarra acústica mientras digería todo lo que había sucedido.</p><p>&nbsp;<em>Scarred for Life – No compensation</em></p><p><em>&nbsp;Private Investigations.</em> </p><p>Y siguieron conduciendo hasta llegar a St. Andrew mientras los últimos destellos luminosos desaparecían lentamente en el horizonte lluvioso. </p><p><strong>Epílogo</strong> </p><p>Sunday Lawrence contactó con un laboratorio de materiales que acordó una visita a Kingston para la extracción de la muestra. La gente del laboratorio relató a James que cuando perforaron el muro para acceder a la zona de relleno salió del interior un fuerte e intenso olor, parecido al amoniaco. Tuvieron que colocarse unas mascarillas para poder acceder al interior y extraer la muestra. Se practicaron varias pruebas sobre el material recogido. Todo parecía normal hasta que se efectuó el ensayo de hinchamiento. Como había intuido el profesor Lawrence el resultado arrojó una tremenda tendencia a la expansividad. Después de una semana de ensayo, y bajo condiciones ambientales aceleradas, no se había alcanzado un comportamiento con una mínima tendencia asintótica. Como no podía ser de otra forma, el informe final del laboratorio concluía reflejando la extrema expansividad del relleno, desaconsejando su uso y su inmediata retirada. A la vista de los resultados se procedió a demoler parcialmente los muros, se extrajo todo el volumen existente de relleno y se sustituyó por un material químicamente estable. Posteriormente se reparó la grieta del forjado de playas. Nunca más ha aparecido ningún otro indicio de patología en el edificio. </p> ]]></description>
			<pubDate>2009-10-23T23:48:07+01:00</pubDate>
			<category> estructuras</category>
						<category> ingeniería estructural</category>
						<category> patología estructural</category>
						<category>cuento</category>
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